miércoles, 15 de agosto de 2018

Cenicienta, la primera de mis princesas.

Por Raven Haired

Cuando se es niña, y ahora lo entiendo, la sociedad te indica qué es lo que te debe gustar cómo niña, o sea deben de gustarte: las muñecas, el color rosa, las labores domesticas, la sumisión, el matrimonio, los hombres, los bebés ¡¡Pero esperen un momento!! esta entrada no hablará sobre feminismo, machismo, identidad de género e identidad sexual. Hoy les quiero hablar sobre mi fascinación extraordinaria hacia las princesas de Disney, que si, que sé que esas ideologías disneylandianas de aquellos primeros años contribuyen a implantar en las niñas a muy corta edad los roles de género preestablecidos, sin embargo si se tiene una educación basada en la equidad y la igualdad de género no debe afectar en lo más mínimo en tu desarrollo cómo adulta, o por lo menos eso es lo que la experiencia me ha enseñado. Así que empecemos por que quiero que esto se convierta en una hermosa saga basada en las princesas de Disney y su impacto en mi vida, no cómo mujer feminista, si no cómo niña romántica que cree en las hadas.

No sé que año era pero yo estaba muy pequeña, seguro tendría unos 4 años, tengo recuerdos vagos sobre esa experiencia, sin embargo tengo uno muy claro en mi mente: una pequeña zapatilla de cristal dentro de una caja transparente en medio del lobby o algo del cine y una fila de niños tratando de adivinar la contraseña del candado de la caja transparente para poder quedarse con la ansiada zapatilla de cristal. Era el año en el que mis papás nos llevaron a ver La Cenicienta al cine y había un concurso para ganar la zapatilla, mi mamá dice que a la entrada del cine estaba replicado el castillo de Disney (Creo ahora que me puse a investigar y por la descripción, era el Cine Continental), yo sólo recuerdo la zapatilla, la alfombra roja del cine, la caja transparente y mis tres intentos fallidos por abrirla.


Yo nací en 1986 en la CDMX y todavía alcance a conocer esos cines donde las salas eran enormes, cómo teatros para ver opera, incluso recuerdo El Palacio Chino, recuerdo las permanencias voluntarias, los lentes rojo con azul de cartón para las películas en 3D, los telones, los asientos rojos, los niños subidos en el escenario junto a la pantalla jugando y mis papás diciendo -No puedes subierte ahí por que te vas a electrocutar-. Ir al cine siempre ha sido de mis cosas favoritas de la vida, pero cuando era niña ir al cine era cómo ir a una fiesta, mi mamá me ponía algún vestido bonito, y los adultos se vestían elegantes, nos compraban gaznates y copas holanda. Yo me sentía en otra época, cómo en los 50´s y me fascinaba, mis papás inculcaron en mí el amor al cine con esos rituales tan hermosos, no había fin de semana completo sin ir al cine.

Regresemos al tema del título y hablemos de La Cenicienta, para mí es mi primer princesa, no la favorita, no la mejor, no la que representa a mi época e ideología, pero es la primera que recuerdo, incluso tal vez mi primer recuerdo de Disney. Recuerdo que la vi y me encantó, recuerdo que yo lo quería todo, el vestido, la carroza, las zapatillas, del príncipe no me acuerdo muy bien, pero hasta los ratoncitos me gustaron, pero lo que mas me impactó fue la magia, el hada madrina haciendo su magia.

Seré sincera en este punto, amo a las princesas de Disney, las amo en su perfecta imperfección, las amo pero las critico, las acepto pero conozco sus defectos, por supuesto que cuando eres niña no ves lo que en realidad te están tratando de decir, el mensaje secreto de la Cenicienta cómo en muchos otros relatos es: sólo un hombre rico te podrá sacar de la miseria, no importa que no lo conozcas bien, ve y cásate con él, por que el matrimonio es la solución de todos los problemas, es lo que todas las chicas quieren y cuando crezcas es lo único que tu debes buscar. Claro que hoy en día ese es un discurso obsoleto aunque muchas mujeres siguen pensando que encontrarán al príncipe azul.

Hace poco y ahora con una pequeña obsesion que se ha vuelto a reaviviar en mí, me he pasado viendo películas de Disney cómo en una especie de replanteamiento de mi propia existencia, entonces volví a mirar la nueva versión de La Cenicienta, la versión live action. En serio qué maravilla de película, el príncipe es masculino y guapo (aka Rob Stark), la Cenicienta es la maravillosa Lily James que no deja de sorprenderme y cómo alguna vez dijo Horacio Villalobos al verla en Mamma mia 2 -¿Cómo es que debe prepararse alguien para ser como Lily James? canta, actúa, baila, es preciosa, joven y talentosa- a mí simplemente me parece encantadora en esta película, perfecta, divina, graciosa.

Amo la primera versión de Cenicienta por lo que representa para mi infancia, por el impacto que dejó en mi pequeño ser al verla en el cine, pero el live action es una pieza extraordinaria que no se deben perder, es más me aventuro a decir que es de los mejores live action que ha hecho Disney.

Para terminar sólo diré que tal vez lo que más me gusta de la Cenicneta y lo que siempre me ha gustado es que recrea una fantasía misteriosa que tenemos todas las niñas: Usar un hermoso vestido magnifico, usar unas preciosas zapatillas a juego e ir a una fiesta glamorosa donde haya un muchacho guapo que te haga bailar por todo el salón. Quiero ese vestido azul, pero sobre todo quiero ese par de hermosuras de cristal. 

Y yo sólo me pregunto una cosa... ¿Quién se habrá llevado a casa la zapatilla del concurso de adivinar el código del candado?

jueves, 1 de septiembre de 2016

Soy tu fan

Por Catarina.
En esta etapa de la vida llamada pubertad, yo dedicaba mis vacaciones a ver televisión, jugar con mis primos, leer revistas. Cosas típicas.

Un día esas actividades se vieron truncadas, pues mis papás me informaron que me habían inscrito a un curso de verano. Yo me rehusaba, no me habían pedido mi opinión y no estaba en mis planes el tener una responsabilidad extraescolar en las vacaciones.

A pesar de eso, fui al dichoso curso, me divertí, aprendí algunas cosas, pero nunca me imaginé que ahí conocería a mi fan, al número uno de mí no muy nutrido club de fans.

Cabe aclara que en el curso había una división, los salones de la izquierda eran ocupados por las niñas y los de la derecha por los niños. La única forma de conocer a alguien del sexo opuesto era a la salida. Ni en el receso podías cruzar al otro lado de la escuela.

Así pasó el verano, iniciaron las clases en segundo de secundaria y al entrar a mi salón me percató de que había nuevos compañeros, uno de ellos de pelo rubio llamado Roberto y sin pena le preguntó si él había tomado el mismo curso de verano que yo, la respuesta fue afirmativa, él se acordó de mí, nos vimos dos o tres veces a la salida y en una de las pocas actividades mixtas.

Días después lo veo platicando con otros nuevos compañeros, quienes también habían tomado dicho curso. Y Ahí empezó la historia.

Uno de los otros, se llama Aldo, un nombre común, simple, que define perfectamente al portador, en este caso, un tipo no guapo, sin mucha presencia, no muy interesante. Mi fan, por fortuna y por desgracia.

Desde ese día, Aldo quién también le pregunto a Roberto por mí, no me soltó. A nadie le he gustado tanto como a él. Dicen que entre una persona y otra, hay sólo seis grados de separación. Aldo utilizó todos los grados para llegar a mí. Me lo presentaron alrededor de 6 personas distintas, en diferentes momentos.

El novio de mi amiga, su primo Roberto, mi vecina, la amiga de mi vecina, mi otra vecina, le hermana de mi otra vecina. Estaba presente en la cafetería, en el parque, en el centro comercial, en la parada del autobús, en la clase de educación física, en el camión…

A mi nunca me gusto, no había nada interesante en él. No me sentía atraída, pero desde mi vanidad, puedo decir que era bonito tener un fan. Me gustaba sentirme vista, saber que para alguien era bonita, que podía levantar suspiros. Fui muy cortante con él, no lo niego, incluso hasta grosera.

Un día, un maestro de Química se dio cuenta de lo mucho que yo le gustaba  Aldo y me dio un consejo, de los mejores que me han dado en la vida y aún lo conservo: “Usted se merece algo mejor, no le haga caso a ese tipo, si va a andar con alguien, por favor que sea más inteligente. Búsquese a alguien más guapo y sobretodo más interesante, más listo. Usted es mucho para tan poco. Trate de exigir en sus relaciones lo mismo que usted ofrece, o pida un poco más. En pocas palabras, Aldo es muy poco para ti, tú tan bonita e inteligente y él con dientes chuecos y reprobando materias”

Debo confesar que en cuanto a calificaciones escolares siempre me ha ido bien, por eso muchas personas me consideran inteligente, pero yo creo que la inteligencia va más allá. No me considero, tampoco, una belleza apabullante.

Sin embargo, hoy recuerdo a Aldo, precisamente por eso, para él yo si era bonita e interesante. Curiosamente hace unos días recibí una invitación en FB de su parte, le pregunté algunas cosas, algunas dudas que me rondaban desde ese entonces.

Él respondió y sus palabras me dejaron helada. Me dijo que yo era bonita, lo reafirmo, también aseveró que yo tengo baja autoestima, por no considerarme bonita cuando si lo soy. A él le atrajo la falta de sonrisa en mi rostro, la manera en como camino “el misterio entre tanto silencio”.

Palabras más, palabras menos, son las mismas con las que me definió el doctor (mi ex) “el misterio con el que te mueves”. Entonces caí en cuenta que mi simpleza, como yo le llamo, es lo que atrapa…

Reafirmé que soy bonita y debo elevar mi autoestima. A Aldo, sólo le agradecí el ser mi fan y la sinceridad con que respondió el cuestionario que le hice. También le ofrecí una disculpa por lo mala onda que era en la secundaria. Le expliqué que él a mí no me gustaba y yo no quería hacerle falsas ilusiones…

Cuando quise aceptarlo cómo amigo, había cancelado la solicitud. De todos modos, no habría pasado nada, él es casado y tiene una hija.

No sé si sigue siendo mi fan, o simplemente la nostalgia lo ataco y quiso saber de mí. No lo pregunté, no lo hice para no derrumbar el mito, el mito que yo construí en mi mente adolescente, el de tener un fan y sentir que para él no hay nadie más bonita que yo.

Soy una simple mortal, pero algún día fui una mujer inalcanzable con un séquito de fans, él pos supuesto fue el miembro honorario.


 .







*Gracias por aparecer en el momento indicado.


lunes, 25 de julio de 2016

Mis Batallas (el punto final)

Por Catarina

Sí todo salé como lo planeo, en los próximos días recibirás un libro, ese libro del que tanto te hable, el libro que ha marcado mi vida de una manera especial...

Tal vez no lo recibas, tal vez... pero yo no me quedo con ganas de nada, esta vez no, decidí que al dejar que ese libro rodara yo habría puesto punto final a nuestra historia, a mi historia...

No escribí dedicatorias, no lo hice, quiero que tú solo, te des cuenta de quien te lo manda, espero con ansias tu reacción, lo que hagas con el libro dirá mucho lo que yo significo para ti. No es que me importe, no sé como explicarlo, quizá sigo sintiendo aquel paroxismo...

Las dedicatorias, como el libro mismo, las suelto al aire, no esperando una respuesta, simplemente ya no quiero tener algo contigo, ya lo intentamos y no funciono...

Las dedicatorias van aquí... no para ti, van sin remitente, van para soltar  nudos y cerrar heridas, extirpar todo lo que me estorba y no me deja avanzar en busca de nuevos libros, nuevas historias, nuevas canciones, más reales, más sinceras...

Para el lobo:
Gracias por aquellas eternas noche de invierno, la luna nos cubrió, me invitaste a ser tu luna, a cubrir con mi rocío tu cuerpo, así lo hice pero en silencio, muchas veces me quede callada, por respeto a tus relaciones; y luego, luego vino ella, la mujer de tu vida, aquel abril... en mayo, durmiendo con la luna, sin esperar nada de ti recibí las mejores palabras, pero tu recuerdo se desvaneció, desapareciste sin dejar rastro, te busqué una y mil veces hasta dar contigo. Parecía todo, un producto de mi imaginación, alguien que construí y quizá nunca existió. Me pregunté tantas veces, si alguna día te acordarías de mi, si tú también me buscabas, la respuesta era obvia pero a mi me gusta la fantasía...

Espero que algún día tus palabras sean leídas por miles de personas, es decir, que tu libro sea publicado.

Para Mariana:
Te idealice y sobre tu imagen construí una persona perfecta, que me apabulla, que me pone al borde del paroximo, me confunde, me derrite, decidí llamarla Mariana como la del libro (Las batallas en el desierto) te llamé así pues siempre me impresionaban tus palabras, tu voz, tus ojos, tu inteligencia, eras la encarnación de lo que yo buscaba en una persona, y una sola persona lo tenía, eras tú. Siempre aparentaste más edad, tanto física como mental, tan caballeroso que no parecías un adolescente. Era evidente que me llevas una vida de venta en experiencias amorosas, pero yo como Carlos me conformaba con un abrazo y un beso en las comisuras, nunca te ofrecí sexo y tú nunca me lo pediste, decías que entre nosotros, en nuestra relación no era esencial, te importaban más los detalles, los besos en las manos, en la frente, brindarme una sonrisa, hacerme reír y penetrarme sólo con la mirada de tus ojos almendrados...

Espero que seas siempre un caballero, que no se te olvide nunca como tratar a una dama y que tus mujeres nunca te traten mal, nunca te engañen,nunca te mientan, que siempre te regalen sonrisas, que no sean pesimistas como yo...

Para el doctor:
A usted si le puse una dedicatoria, en el libro escondí una tarjeta, en alguna ocasión mande la foto de dicha tarjeta, es una simple forma de demostrar lo mucho que confió en usted. Siempre reconoceré su inteligencia y esas ganas de comerse al mundo, de nunca conformarse, de exceder todos sus límites...

Cuando yo tenía 16 años, entré por casualidad a un salón que no me correspondía; ese día un joven de pelo largo, chamarra de cuero, se paro frente al salón dijo que él iba a ser un médico, un gran médico aunque también le gustaría ser cantante de una banda de rock y al menos ya tocaba la guitarra. Desde ese día me sentí atraída por usted, hoy ya tiene título y cédula de Médico Cirujano y Partero, ya cumplió uno de sus sueños y yo sigo suspirando por usted. Algún día me enteraré de sus logros como Neurocirujano, ese día a la distancia, con orgullo diré ese doctor, seguramente no se acuerda de mi pero iba conmigo en la prepa.

A Carlos:
Me gusta tu nombre, me gustaba cuando una vez que entendiste el juego me llamabas así...

Me gustaba tu frescura, tu cabellera larga y alborotada, tus ojos, tu mirada, el color de tus ojos, tu voz, tus palabras, tus letras, tu caballerosidad, recuerdo lo bueno y con eso me quedo; no voy a mencionar lo malo, por la sencilla razón de qué lo único que quiero es desearte lo mejor, agradecerte toda la felicidad que me diste, que me hayas permitido ilusionarme, me quedo con las ganas de un último beso, en las comisuras por su puesto, pero si el libro pasa por tus manos las cuentas estarán saldadas. Utilizo tus palabras, "Somos dos deseos, que vislumbrando un mar, se conformaron con ser brisa" y las mías "Somos fragmentos de historias discontinuas y paralelas"

Hoy ya no tienes motivos para gustarme, sólo queda el recuerdo, ya se te fue la brisa de adolescente, ya eres un hombre. Te deseo lo mejor, espero que algún día conozcas a la verdadera "ella" que sea bella, que brillen juntos como luna llena y sin eclipses.

Agradezco que esta vez si te despediste, cuídate mucho, sé feliz y sigue tu vida...


Cerati, ya lo dijo: "Poder decir adiós es crecer"

viernes, 27 de noviembre de 2015

Los 2000: La Década que Todos Vivimos

Por Catarina

He vívido en 4 décadas y dos de ellas me parecen fabulosas: los 90's y los 2000. En entradas anteriores he hecho referencia de ello, en la primera viví mi infancia y en la segunda mi adolescencia.

Puedo decir que recuerdo los acontecimientos más significativos, la moda, las películas que se estrenaron, lo que veíamos en televisión. Y por supuesto la manera en cómo dichos sucesos acompañaron mi vida...

Mi primer amor y el apogeo de MSN Messenger, la secundaria y la popularidad de Christina Aguilera, la prepa y el mundial de Alemania en 2006, la lista es interminable.

Actualmente mi vida parece quieta, no me he enamorado, la moda no me gusta, no me gustan las telenovelas actuales, no me apasiona la música, no veo fútbol. No sé con la edad he perdido el entusiasmo, o esta es una época de transición, en dónde mis amigos se casan, tienes hijos, estudian maestrías, mientras yo estoy desempleada. En cuanto a la cultura pop, la respuesta es más fácil en Tv abierta nos invaden los refritos y Netflix va ganando terreno, hoy tenemos
Watsapp, Telegram, Twitter...


Me gusta recordar, por eso me emocioné cuando supe que National Geographic Channel va a transmitir la serie: "Los 2000: La Década que Todos Vivimos" y no me la pienso perder,  ahí estaré los domingos a las 9 de la noche recordando aquellos no tan viejos años...

lunes, 7 de septiembre de 2015

La flojera



Por Catarina

Ya se estrenó "La Isla" y eso es lo más emocionante que le ha pasado ha esta edición. La verdad es lo único que puedo decir. Me da flojera, es la más carente de inteligencia y destreza por parte de los concursantes. No conozco sus trayectorias artísticas, salvo de dos o tres; no hay un líder, ni personajes carismáticos.

La flojera que me causa es tanta, que no pienso escribir más líneas, ni poner imagen ilustrativa. Me ahorro el esfuerzo así como los productores a la hora de hacer un casting verdaderamente interesante.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mis sueños, sueños son...

Por Catarina.

En ocasiones sueño con libros antiguos...

 con espuma...


   con sirenas...


     con collares de perlas...

      con espejos...

       con inundaciones...

       con sombrillas...

 con flores...

   con escaleras infinitas...


con un vestido rojo...

  con fragancias...

   con globos...

con el mar...

con un vestido azul...

En ocasiones me basta con ver las fotografías de Tim Walker 
para empezar a soñar...

martes, 2 de diciembre de 2014

Oda en prosa a mi muso inspirador.

Por Raven Haired
“Now I know it ain´t easy but it ain´t hard trying”  
-Darren Criss-

En enero del 2015 se estrena la nueva y última temporada de una de mis series favoritas de todos los tiempos: GLEE. Obviamente me considero una persona súper gay-friendly tal vez por eso Glee es una de mis series favoritas, pero no quiero hablar (por el momento) de esta serie y de lo difícil que será para mí el no tener más temporadas para dar y repartir, les quiero hablar de una persona que me obsesiona y me encanta: Mr. Darren Everett Criss.

Este simpático y bien parecido muchacho es tal vez la razón número uno por la que yo sigo enganchada con la serie, es más es una de mis tantas obsesiones en la vida, su voz, su sentido del humor y su apariencia son de esas cosas que siempre me hacen tener una sonrisa en el rostro, con tan sólo verlo en su papel de Blaine Anderson siento que la vida vale la pena y el mundo es hermoso, simplemente es una de mis razones para vivir, escuchar su voz es un bonito recuerdo de que esta existencia es maravillosa y fascinante.

Él nació un 5 de febrero 1987 en San Francisco, es mitad Filipino y mitad Irlandés, digamos que los genes le favorecieron, cuando fue concebido Dios estaba de muy buen humor y le echó hartas ganas porque le quedó muy guapo, talentoso, carismático y encantador. Desde muy pequeño estudió teatro, él dice que cuando tenía cinco años miró a su mamá y le dijo –¡Quiero tocar el violín mamá!- y así cómo cuando uno le pide una Barbie nueva a papá a él lo metieron a una academia especializada y aprendió a tocar el violín.


Nota: En esta foto lo podemos ver de unos 14 o 15 años en la que es el primer violín (o Concertino) dentro de la orquesta juvenil a la que pertenecía. El concertino por Dios no es nada más ni nada menos que el que marca el ritmo en la orquesta y digamos que la mano derecha del director.


A pesar de ser un excelente violinista no se dedicó a eso profesionalmente, entró a la Universidad de Michigan donde estudió teatro, para “titularse” cómo lo llamamos en México pasó un semestre en Arezzo Italia (por lo tanto sabe hablar italiano fluidamente) ahí obtuvo el grado de Bachelor of fine Arts.

Por ahí de 2006-2007 fue un hit en aquellos primero años de youtube cuando no existía un término cómo tal de “video viral”, subía videos en los que tocaba su guitarra y cantaba canciones de Disney. Pero el verdadero éxito en Internet llegó con un grupo de exalumnos de la Universidad de Michigan llamado StarKid, ellos hicieron una mini serie para youtube Little white lie en la que Darren escribió varias canciones de las que destaca una llamada Sami, más tarde sus compañeros le pidieron esa canción a la que le cambiarían el nombre a Harry, el plan era hacer un musical de Harry Potter.

Así nació en 2009 el exitosísimo video de A very Potter musical que también se viralizó, donde Darren escribe todas las canciones y la música, una de mis favoritas es Granger Danger y cuenta la leyenda que esta canción la tuvo que escribir una hora antes de iniciar la puesta en escena. De ese musical salen otras dos secuelas todas ellas basadas en los libros de J. K. Rowling de una manera muy libre y divertida.

En ese mismo año mi príncipe azul participa en unos cuantos capítulos de una serie llamada Eastwick con un papel menor, dicha serie no tuvo mucho éxito y fue cancelada antes de terminar esa primera temporada. Pero él siguió haciendo castings y buscando papeles en series y películas, es cuando audiciona por primera vez para Glee pero lo hace para el papel de Finn Hudson el cual obtuvo el finado Cory Monteith, en esa época Darren tenía un look hippie con afro descontrolado y digamos que no funcionaba muy bien para hacer el papel de mariscal de campo ya que mide 1.74 m. Al año siguiente volvió a hacer casting para Glee y esta vez el papel era Blaine Anderson que es descrito en el guion original cómo el posible amor platónico de Kurt Hummel, un muchacho guapo, vestido de niño pijo de escuela privada y pelo negro (textualmente se describe cómo Raven Haired he ahí el origen de mi seudónimo blogger). Para ese papel se cortó el pelo ya que pensó que era algo
importante en su vida, tan importante que iba a sacrificar ese hermoso pelo largo ondulado perfecto. Cuenta la leyenda que en el momento del casting y en cuanto Ryan Murphy lo vio fue amor a primera vista y les dijo a los productores y coreógrafos –¡Señores, tenemos a nuestro Blaine Anderson!- y fue ese momento en el que se quedó para siempre con el papel del muchacho preppy, gay alfa que le quita el aliento a hombres y mujeres, que es más lindo que un cachorrito de golden retriever y tan talentoso que a veces da la impresión de que la serie gira en torno a él. En principio era un papel pensado para unos tres capítulos, pero fue tanto el éxito de su versión de Teenage dream que este pequeño hobbit cómo él mismo se describe tuvo que pertenecer al elenco recurrente de la serie.

En Glee protagoniza uno de los romances homosexuales más famosos de la televisión, ese primer beso con el actor Chris Colfer resultó ser TT, pero no sólo del twitter si no de la vida cotidiana de los habitantes del mundo. Él no es gay ni bisexual en la vida real pero tiene una agradable opinión al respecto, ha declarado que por haber crecido en San Francisco en un ambiente de teatro y musicales pudo percibir la homosexualidad como algo natural sin escándalos ni prejuicios, y que en realidad él tuvo que salir del closet diciendo –Pero yo no soy gay, a mí me gustan las mujeres-.

Durante el rodaje de la tercera temporada de Glee, Criss fue invitado a participar en el musical de Broadway How to succeed in business without really trying, este papel lo había hecho exitosamente Daniel Radcliffe pero desafortunadamente lo tuvo que dejar y pensaron en Darren para sustituirlo durante dos semanas, es algo curioso ya que los dos habían hecho un Harry Potter a su estilo y ahora volvían a repetir papeles, Darren ha declarado que él es perfecto para todo aquello que Daniel ya no quiera hacer.

En el 2012 y a pesar de tener una fuerte carga de trabajo hizo la tercera parte del musical de Harry Potter A very Potter senior year que fue estrenada hasta el 2013 en youtube, en el escenario de la Leakycon se despidió para siempre del personaje más representativo que ha tenido, me atrevo a decir que más representativo incluso que nuestro hermoso Blaine Anderson (bueno no, exageré un poquito).

A parte de saber tocar el violín, toca la guitarra y el piano estos últimos los aprendió él solito, sólo ha sacado un EP con cinco tracks pero tiene cientos de canciones escritas por él mismo, y otros cientos de covers de películas de Disney, mi favorito es I´ll make a man out of you de Mulan.

En el 2013 hizo una gira así sin tener un disco a la venta ni un hit en la radio, el Listen up tour fue sold out en pocas horas, con el lindo detalle de hacer una fecha en París mientras promocionaba la película Girl most likely con Kristen Wiig, película un tanto extraña en su clase pero graciosa y simpática, la escena donde canta Everybody de Backstreetboys es genial, siempre es un deleite verlo en cualquier formato y cantando cualquier canción.

En lo que va del 2014 hizo papeles de doblaje en películas y series animadas, salió en el documental Six by Sondheim junto con América Ferrera y Laura Osnes. Participó en dos videos musicales de Capital Cities: Kangaroo court y I sold my bed but not my stereo y en uno de A Great Big World: Already home. El mes pasado hizo un video para Funny or die al lado de Evan Rachel Wood llamado Big, que es una parodia de aquella película de los 80´s de Tom Hanks.

¿Por qué lo amo tanto? pues por muchas cosas que no puedo explicar, pero con tan solo verlo hacer algo nuevo me pongo feliz. Lo conocí y lo empecé a seguir gracias a Glee, recuerdo la primera vez que lo vi con Teenage dream, la verdad al principio no me gustó mucho la versión de la canción de Katy Perry pero él si me gustó, meses después volví a retomar la serie y a él lo amé más y más, a partir de ese momento mi vida no volvió a ser la misma. Quiero aprender a tocar la guitarra para cantar sus canciones, quiero certificarme en Italiano y visitar Arezzo, quiero ir a NY y verlo tocar en The Roxy. Ahora obsesionada con su figura sigo cada paso que da, me entero de todo lo que hace gracias a las redes sociales y a Tumblr, y lo seguiré hasta el final de los tiempos, cuando acabe Glee, cuando por fin salga a la venta uno de sus discos y cuando protagonice otro musical de Broadway, ahí voy a estar cómo fan loca gritando cómo si tuviera 15 años.


¿Qué más puedo decir de este hermoso ser humano? es mi actor favorito, mi cantante y músico favorito, mi Harry Potter favorito, canta, baila, actúa, y todo eso lo hace muy bien, habla Italiano fluidamente, es carismático, sencillo, humilde y guapo. Yo lo admiro por todas esas cosas y más, ha presentado premios, hace obras de caridad, en sus meet and greet es el más lindo y agradable de todos, me encanta su forma de vestir en las alfombras rojas y admiro a su asesora de moda Ashley Weston.

La magia está en los detalles amiguitos.

Mi único deseo en la vida es conocerlo y verlo cantar en vivo, es mi ejemplo a seguir, lo admiro y lo respeto. ¡Quiero casarme con él!

Esta entrada fue hecha en parte por que mi amiga Catarina hace mucho tiempo me pidió que yo también hiciera mi versión de Bálsamo para mis tristezas, y este es el bálsamo de mis tristezas por excelencia. :) :) :) me siento feliz :D También pues cómo estoy muy obsesionada con este ser me moría por hacer una entrada totalmente dedicada a él.

Perfect and pretty preppy boy :3

*Toda la información vertida en esta entrada es producto de mi investigación personal, de entrevistas hechas a Darren Criss y de su sitio oficial en internet, no crean que todo lo saque de wikipedia, así que casi casi les estoy relatando de memoria todo lo que sé de mi héroe DC*